Con el agua no se juega, o sí?

Mi pequeña ha aprendido a beber agua en un vaso normal. Sip, no quiere ver ni en pintura ni uno de esos artilugios que fabrican para que los bebés puedan beber, de esos que les llaman vaso de aprendizaje. No, un buen día cuando le ofrecí el suyo me lo rechazó, alargó su manita moviéndola de una lado a otro provocando que este fuera a parar quién sabe dónde. Quería beber como dios manda, con un vaso como el nuestro. Y desde entonces hasta ahora.Las primeras veces se atragantaba, o se le caía toda el agua por encima. Ahora ya domina mejor la técnica. Pero aún así, al cacao de la comida le hemos de añadir el del agua. Cuando termina de comer tira su comida en la bandeja de su trona, luego pide más agua y, ni corta ni perezosa, también la tira. Y ahí se forma un buen pastiche. Luego pide el trapo para limpiar.

Un día la vi interesada en los menesteres de la casa y le dejé un trapo. Le encanta, una de sus actividades favoritas es limpiar. Coge su trapo y limpia, el suelo, las muñecas, la pared, ¡incluso ha limpiado mi pecho!

¡Ah!, y ya sabe pedir el agua: “guagua”. ¡Aish! Yo me la como. A cada rato “guagua” y le doy agua. La mayoría de las veces se la bebe pero de vez en cuando la pide para jugar. “No, para jugar no”. Si claro, ¿te crees que lo acepta de buena gana? Le entusiasma jugar con el agua. Aunque cuando la saco del bañito no me protesta. Por suerte.

Recuerdo cuando era más chiquita que me pasaba la mayor parte del día balanceandome para que se durmiera. Tres siestas y la noche. Ahora por suerte solo hace una y por la noche ya no me balanceo. Pero hemos cambiado los balanceos por el recoger juguetes. Me paso el día recogiendo. Y más vale porque si me despisto un rato ya no se puede caminar. Pues a eso añádele el agua, ahora las actividades del día es recoger y pasar el mocho.

Ya intento evitar que la tire. Pero quiere coger el vaso ella misma, normalmente para beber. De vez en cuando se da media vuelta y se larga con el vaso en la mano toda feliz.

Claro que me podría poner más seria pero creo que no vale la pena y además me encanta verla con su entusiasmo. Es tan graciosa. A veces se emociona tanto que mueve sus brazos con el vaso en la mano y, claro, el agua se cae. Otras es ella que decide volcar el vaso y observar qué pasa. Pura investigación. ¿Cómo se la voy a privar?

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