El pecho, qué gran invento.

Parece ser que Freud hablaba de la envidia del pene, mal que, según él, sufrimos las mujeres. Yo creo que son los hombres los que padecen de envidia, en concreto del pecho. Y es que el órgano femenino es de un valor inconmensurable. Para empezar, no se puede negar su belleza y capacidad en levantar pasiones. Tan es así que en publicidad está muy cotizado.

También es notable su alta capacidad en solucionar problemas. Que le cuesta dormir, teta. Que se ha hecho daño, teta. Que tiene hambre, teta. Que no sabes qué le pasa, teta. Yo no sé qué haría sin ella.

Gracias al pecho la vida maternal es más fácil y sencilla. ¿Te imaginas que cada vez que saliera de casa para hacer una súper maratón de esas para llegar a una súper gestión al estilo mexicano tuviera que prever los biberones que va a necesitar, prepararlos, cargarlos, buscar por ahí para calentarlos? Y una vez en casa más cacharros para limpiar. Buf, vaya faenon. Como llevo el alimento principal para mi bebé incorporado en mis delanteras me puedo permitir el lujo de salir de casa y ya. Eso sí, he de coger pañales, toallitas, kleenex, una muda, un babero y su vasito con agua. Suficiente. ¡Ah! Y el cobertor por si hace frío.

Dejando de la lado la cuestión erótica, que no creo que sea el espacio adecuado para hablar de ello, es capaz de hacer la vida más agradable a la mujer. Cuántas mañanas mi pareja se muere de ganas de coger a su hija y no puede porque ella está mamando. Y mientras tanto mamá está gozando. Puede que sólo me quiera por mis atributos pero qué me importa. Gracias a ello puedo disfrutar al máximo de su contacto, su proximidad, sentir su ternura bien cerca. Me encanta.

A veces pienso que la naturaleza hizo un reparto injusto. El rol de la mujer ante la maternidad ha de ser de puro gozo. Mientras tanto el resto de la humanidad ha de estar al quite de su bienestar. Creo que cuanto más disfrute ella más feliz será el bebé y mejor desarrollo tendrá. Y hemos sido dotados de herramientas para que así sea. Otra cosa es cómo las usamos y cuáles son los resultados, desastrosos en muchos casos.

Ui, ¿quizás he dicho algo fuera de lugar?

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