Todo se andará.

¡Hola! ¡Llevo toda la semana sin escribir! Me da un poco de rabia pero a veces los planes se tuercen. Últimamente mi amorcito chiquito y bonito se ha dedicado a mamar en las horas que yo me dedicaba a escribir. Y después durante el día me resulta imposible concentrarme para escribir estando todo el rato pendiente de ella. ¡Ah! Y además las siestas se están reduciendo drásticamente. No se porqué pero cuando alumbra el sol se niega a pegar ojo.

Ahora mismo son las 4:35 de la madrugada. Parece ser que hoy podré escribir, pero nunca se sabe. Con un bebé es difícil hacer planes. O al menos estos han de ser super flexibles.

Ella sigue creciendo y sigue progresando en sus habilidades y cada día está más guapa y más espabilada y no calla. Sí, cada día sus monólogos o intentos de conversación son más largos y frecuentes. Se lanza a emitir sus ruidos pero de tal manera que parece que quiera transmitir muchas cosas. Pone entonación e incluso se pone seria y contundente marcando con su dedo índice. Ayer fuimos al médico y en la cole estuve charlando, como no, con una mamá “se ve que tiene ganas de hablar, eh?”. Pues sí, parece ser que sí.

Y cada día sonríe más. Sí, por fin ha empezado a sonreír a gente de fuera de casa. Aunque de momento sólo aquellos que tenemos más vistos. Bueno, poco a poco. Supongo que para ella tampoco le resulta fácil este cambio tan drástico. Además imagino que debe ser algo más duro ya que no sabe nada, no entiende nada. Vivía en un lugar donde veía cada día ciertas caras, con ciertos gestos y ciertas voces y, de repente, todo cambia, casi de un día para otro. De repente las caras no sólo no son las mismas sino que además sus rasgos, su tono de piel, su acento son diferentes. Imagino que de momento debe estar analizando, observando. Y cuando se haya hecho al nuevo ambiente volverá a ser ella.

En casa se muestra feliz e inquieta. No para, cada día se mueve más y pide más. Cuando cocino quiere ver lo que hago y probar la comida que preparo. El otro día le compré unos cubiletes encajables y unos carretes con los mismos colores para que los pusiera dentro de los cubiletes. En realidad los carretes venían con unos cordones para ser ebrados. Pero de momento lo he dispuesto de manera que juegue a colocarlos dentro de los cubiletes. Parece ser que le ha gustado la idea. Se pasa un buen rato con el nuevo entrenamiento.

A pesar de las limitaciones, no sé porqué, en general estoy bastante contenta y a gusto. Yo creo que es gracias a mi nena. Ella me da alegría a diario con su sonrisa. Me encanta verla, interactuar con ella, hacerla reír.

¡Ah! Y he empezado el nuevo curso de emprendimiento online. Como era de esperar, me está ayudando a replantear mi blog. Así que en algún momento u otro habrán cambios. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s