¿Qué ventajas tiene?

¿Alguien ha leído el post del 2 de agost “Como un zombie“? En el hablaba de unas normas secretas básicas de la crianza. Pues bien ayer rompí una y pagué por ello. Canté victoria: creí que los vómitos ya formaban parte del pasado y no. Pero bueno, no quiero hacerme pesada con el tema.

También pasaron otras cosas. Por ejemplo que mi nena ha empezado a hacer posturitas para mamar. Ni tan siquiera se mantiene de pie y ya hace malabares con mi teta. Sabía que llegaría este momento pero nunca me figuré que tan pronto.

Tampoco imaginé que llegaría tan lejos con la lactancia. Antes de dar a luz tenía claro que quería hacerlo. Pero no estaba segura de conseguirlo. No me imaginaba en esta función. Demasiados prejuicios rondaban en mi cabeza y una imagen hiper sexualizada de mi pecho provocaba pensamientos perturbadores acerca del tema. De alguna manera me resultaba inquietante relacionar algo absolutamente erótico con la crianza. Perturbador. Creía que me sentiría rara. En otro post también comenté algo de las imágenes mentales.

Pero la naturaleza dispone de unos mecanismos bastante potentes que provocan que te olvides de todo desde el principio. Recuerdo la primera noche que pasamos solas y juntas. Ella aún no había logrado engancharse bien. Me figuré que tenía hambre por su llanto. Desesperada dejé que mamara como fuera. Y así lo hizo durante toda la noche provocándome unas dolorosas grietas.

Al salir del hospital corrí en busca de ayuda. Sólo pensaba en mi hija y su alimentación y el dolor que ello me estaba provocando. Quería dar el pecho a toda costa. Todos los prejuicios, clichés, e imágenes turbadoras desaparecieron.

La asesora me puso una pezonera y me colocó bien la recién nacida en el pecho. Recuerdo el instante en que ella empezó a succionar con fuerza. ¡Lo sentía! ¡Y podía oírlo! Se oía como tragaba el precioso líquido. ¡Qué sensación más maravillosa! Fue en ese momento que me quedé enganchada a la lactancia. Ni el erotismo ni nada han podido romper la magia de ese momento que se repite a diario.

El poder alimentar tu retoño es una de las experiencias más maravillosas que jamás imaginé. Uno no puede hacerse a la idea hasta que lo vive. Además la teta es fantástica. Tienes múltiples ventajas que te facilitan la vida. Que tiene hambre, teta. Que llora, teta. Que está inquieta, teta. Que no sabes lo que me pasa, teta. Quiere dormir, teta. Aunque no siempre la coge.

Y cuando das el pecho por las noches te entra una modorra. Yo apenas he sufrido de sueño. Durante el primer trimestre, cuando ya era oscuro a las siete de la tarde y la niña se ponía a mamar nos quedábamos fritas las dos. Y dormíamos hasta el día siguiente a las siete o las ocho o incluso algún día a las nueve. Por la noche ella iba mamando pero yo apenas me enteraba. Sí que tenía que colocarme bien y facilitarle el pecho. No es que no me despertara pero es que enseguida me volvía a dormir.

Hay madres que lo consideran muy esclavo. A mi me ha ayudado muchísimo. Yo creo que es el elemento que mantiene ese apego tan fuerte que provoque que no te importe estar siempre con ella o tanto sacrificio.

Y para acabar de rematar las maravillas de la lactancia te ahorras un montón de trabajo: los biberones. Preparar, limpiar, calentar, esterilizar, guardar, cargar. Buf, no se que es más esclavo si mi pecho o eso. Claro que está segunda opción lo puede hacer cualquiera, el padre, la abuela, un hermano o incluso un tío o tía. Pero es que resulta que lo quiero hacer yo. Así que en este sentido para mi es otra ventaja. A nadie se les ocurre coger la niña para darle el pecho.

¡Hasta mañana!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s