Con la espalda apoyada en la pared

Son las 21:37 horas. Estoy sentada en el suelo con la espalda apoyada en la pared. Intento no provocar ni un ruido. Mi niña duerme. Mis ansias por escribir me han llevado a crear este blog deprisa y corriendo. Nunca he publicado nada. Nunca me he dedicado a las letras ni a nada que se le parezca. En algún rincón de mi habitación tengo un papel que está esperando ser colgado en la pared donde dice que he estudiado muchas matemáticas, tantas que me han dado dicho papel. Se supone que es un título.

Me llamo Judith, tengo 39 años y soy madre desde hace siete meses. Bueno ya casi ocho, que este jueves (osea mañana!) tenemos la revisión de los ocho, aunque adelantada seis días. Sí, di a luz un 26 de noviembre a las 3:37 de la madrugada después de mucha epidural, mucha anestesia y muchas horas de parto. Yo lo quería natural.

De hecho hace tiempo que deseo manifestar públicamente mis inquietudes y mis pensamientos, compartir lo que aprendo y lo que siento, lo que experimento y lo que leo. Además hace tiempo que quiero ser mami bloguera. Lo primera ya está cumplido. Falta lo segundo.

La intención inicial de ser mami bloguera era ganarme la vida mientras criaba a mi niña (en esos momentos aun no la tenia). Después pasé a considerarlo como un medio para tener algo de dinero mientras mi pareja carga con el peso económico de la familia (aquí ya estaba embarazada). Actualmente simplemente ¡necesito manifestarme! Y siento como día a día esa necesidad va creciendo sin cesar.

En los ratitos que Iris me dejaba libre, esto es en sus siestas, me iba preparando para algún día crear mi super blog fantástico sobre crianza y maternidad. A parte de las lecturas pertinentes me dedicaba a escribir las ideas que corrían por mi cabeza. Pensaba tú escribe, no te preocupes como, y cuando tengas tiempo ya lo desarrollarás bien. Pero ya me he cansado. Mis ansias por publicar me molestan demasiado. Así que de golpe y porrazo, después de dar el pecho y de que la peque se haya quedado frita, he creado este blog y he decidido publicar en él a diario. Cada día al amanecer escribiré las últimas impresiones sobre mi maternidad. Es decir, como el nombre del blog indica, escribiré un diario maternal. Y además público. Y si algún día sólo sale una línea pues, en contra de todas las recomendaciones para el buen SEO, bienvenida sea la línea.

Son las 23:19 de la noche. Mi niña sigue dormida después de haber mamado no se cuantas veces entre punto y punto. Mi espalda apoyada en la pared empieza a doler y mis ojos a escocer. Me voy a dormir. Nos leemos mañana. (¡Qué ganas tengo!).

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